jueves, 22 de marzo de 2012

LA PRIMERA HUELGA GENERAL EN ESPAÑA: ¡ASOCIACIÓN O MUERTE!

El lema de aquella primera huelga que tuvo lugar en 1855 fue «asociación o muerte», exigiendo  la libertad de asociación, ante la reciente prohibición que para el asociacionismo  proletario había impuesto el Capitán General de Cataluña.
La Huelga, de Koheler

Hace ahora 157 años, tuvo lugar en España la primera huelga general de su historia. La huelga se desarrolló fundamentalmente en Cataluña, pues fue en esta región donde estaba empezando a consolidarse un proletariado industrial fruto de la mecanización del sector textil. Las primeras movilizaciones, al igual que décadas atrás había sucedido con el movimiento luddita en Inglaterra, país que llevaba varios años de adelanto en el proceso industrializador, fueron contra las máquinas, a las que consideraban culpables de la progresiva depauperización de la naciente clase obrera. Así años atrás se había producido la famosa quema de la máquina de Bonaplata, que fue el primer telar mecanizado que entro en España. Y un año ante de la primera huelga general se produjo el conflicto de las selfactinas (del inglés self-acting = auto acción  o acción automática) como reacción a aquellas máquinas que ya comenzaban a funcionar automáticamente y suponían un mejor requerimiento inicial de mano de obra.

Pero lo que desencadeno de la primera huelga general en España y apoyo masivo y solidario que recibió de otros obreros fue la orden cursada, por  Juan Zapatero y Navas (Capitán General de Cataluña) en julio de 1855, disolviendo las asociaciones obreras ilegales, y poniendo bajo el control militar todas las asociaciones de socorros mutuos permitidas.
La huelga duró 10 días, del 2 al 11 de julio de 1855  y tuvo un seguimiento masivo. El lema de  esta  huelga fue  «asociación o muerte», exigiendo  la libertad de asociación. Además se exigía la reducción de la jornada laboral y un aumento salarial. Así se contó el acontecimiento en la prensa de la época. El periódico La Corona de Aragón, en su edición del 4 de julio de 1855, publicó el siguiente artículo:

 
La zozobra, la inquietud, el malestar, la discordia y la desconfianza se han hospedado por fin en Barcelona, en la bella Barcelona. En un día y a una hora dada han cesado los trabajos en todas las fábricas de Cataluña, y cien mil hombres se han lanzado a la calle pidiendo 'pan y trabajo' y gritando 'asociación o muerte'. Al estado a que han llegado ya las cosas, antes de que una colisión venga a sembrar el luto y el dolor en las familias, ya no hay que volver la vista atrás, sino tomar la cuestión en el punto en que se halla, y con la leal protesta de los mejores y más sinceros deseos, decir lo que creemos oportuno para poner en práctica y para terminar esa situación triste y angustiosa, tanto más angustiosa y triste cuando los carlistas enarbolan decididamente su negra bandera y escogen por campo de batalla las llanuras y montañas del antiguo Principado.¿Qué es lo que piden esas inmensas masas de trabajadores que pueblan nuestras calles, sin manifestarse hostiles sin embargo, sin insultar a nadie, debemos decirlo en su favor, sin propasarse a nada? El derecho de asociación. Piden también que se fijen de un modo estable las horas de trabajo y que se constituya un gran jurado de amos y obreros que arreglen buenamente las discordias que entre ellos se susciten. Pues bien, que se forme ese jurado, nosotros también lo pedimos, también lo demandamos en nombre de la libertad, en nombre del orden, en nombre de las familias, en nombre de la pública tranquilidad, en nombre de Barcelona toda.


Una Comisión de Trabajadores fue a Madrid para reunirse el Regente  el general Espartero, con el objetivo de que se reconociera ese derecho de asociación. El general Espartero no recibió a la Comisión. Respondió con vagas promesas por un lado y por otro dando órdenes para responder a los huelguistas con gran dureza. La autoridad militar aplicó sanciones con gran severidad:  prisión, torturas, amenazas y deportaciones. El 8 de julio la fragata «Julia» zarpó  rumbo  a la Habana con 70 militantes obreros deportados. El 9 de julio de 1855, Barcelona fue tomada militarmente. Y La huelga general se finalizó el 11 de julio.

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. - Ok?
      - Ok.

      ...me recordó a "Bajo la Misma Estrella"

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    2. Me ha resultado muy útil para hacer un comentario de historia,¡gracias!

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